Condromalacia patelar: qué es, síntomas y cómo tratar el dolor de rodilla si quieres volver a entrenar

La condromalacia patelar puede empezar como una molestia pequeña en la rodilla y terminar afectando algo mucho más grande: tu forma de entrenar, competir o moverte con confianza.

A veces aparece al subir escaleras.

Otras veces molesta al correr, hacer sentadillas, saltar, bajar pendientes o incluso después de estar sentado mucho tiempo.

Y aunque muchas personas intentan ignorarla al inicio, ese dolor en la parte delantera de la rodilla suele tener una forma muy clara de avisarte:

“algo no está funcionando bien”.

La buena noticia es que no siempre significa que tengas que dejar tu deporte o resignarte a vivir con dolor.

Pero sí necesitas entender qué está pasando, qué factores pueden estar cargando de más tu rodilla y cómo trabajarla de forma seria, personalizada y progresiva.

En QiSport, en Miraflores, Lima, vemos la condromalacia patelar desde una mirada deportiva:

no solo buscamos bajar el dolor, sino ayudarte a moverte mejor, recuperar confianza en tu cuerpo y volver a tu rutina con más seguridad.

Porque tu cuerpo no debería ser el límite de tus ambiciones deportivas.

¿Qué es la condromalacia patelar?

La condromalacia patelar, también conocida como condromalacia rotuliana o condropatía rotuliana, es una alteración relacionada con el cartílago que se encuentra en la parte posterior de la rótula.

La rótula, o patela, es el hueso que está en la parte delantera de la rodilla y que se desliza sobre el fémur cuando flexionas o extiendes la pierna.

Cuando ese movimiento no ocurre de manera fluida, puede aparecer irritación, sobrecarga, dolor o sensación de roce.

En muchos casos, la molestia se siente en la parte anterior de la rodilla, justo alrededor o detrás de la rótula.

No siempre se trata solo de “cartílago desgastado”.

Muchas veces el problema está relacionado con cómo se mueve tu rodilla, cómo trabaja tu musculatura, cómo entrenas, cómo pisas, cuánto descanso tienes o qué tan bien está tolerando tu cuerpo la carga deportiva.

Por eso es tan importante no quedarse únicamente con el diagnóstico.

Dos personas pueden tener condromalacia patelar y sentir dolores muy distintos.

Una puede tener molestias al correr; otra, al subir escaleras; otra, al hacer sentadillas; y otra, al permanecer sentada durante mucho tiempo.

El nombre puede ser el mismo, pero el caso no.

En QiSport no trabajamos con terapias a la volada ni con pacientes en serie.

Primero revisamos tu caso, entendemos qué está pasando y te explicamos qué vamos a trabajar. Recién después usamos las técnicas que tu cuerpo necesita.

Condromalacia patelar, rotuliana o síndrome femoropatelar: diferencias simples

Es común encontrar varios nombres relacionados con este problema:

condromalacia patelar, condromalacia rotuliana, dolor femoropatelar, síndrome femoropatelar o condropatía rotuliana.

Aunque no todos los términos significan exactamente lo mismo desde un punto de vista médico, en la práctica muchas personas los usan para hablar de un dolor parecido:

molestia en la parte delantera de la rodilla, especialmente cerca de la rótula.

La diferencia importante para ti no está tanto en memorizar el término perfecto, sino en entender esto:

si la rodilla duele al moverte, al entrenar o al volver a tu rutina deportiva, necesitas evaluar la causa funcional del dolor.

El dolor puede venir de una combinación de factores:

sobrecarga, mala alineación, debilidad muscular, alteraciones en la mecánica del movimiento, falta de recuperación o irritación de los tejidos alrededor de la rodilla.

Por qué el cartílago y la rótula pueden empezar a darte problemas

La rótula debe deslizarse correctamente cada vez que flexionas y extiendes la rodilla.

Cuando hay tensión, debilidad, desequilibrio muscular o exceso de carga, ese deslizamiento puede volverse menos eficiente.

Eso puede generar mayor presión en ciertas zonas de la articulación, irritación y dolor.

Por eso la condromalacia patelar no debería verse como un problema aislado del cartílago, sino como una señal de que la rodilla necesita una evaluación más completa.

En deportistas, esto es todavía más importante.

Si entrenas con frecuencia, corres, saltas, levantas peso o compites, tu rodilla no solo necesita “estar sin dolor”.

Necesita responder bien cuando le exiges. Necesita darte confianza. Necesita ser tu aliada, no tu limitación.

Síntomas de la condromalacia patelar que no deberías ignorar

Los síntomas de la condromalacia patelar pueden variar bastante, pero casi siempre tienen algo en común:

aparecen o empeoran cuando la rodilla recibe carga.

Muchas personas describen un dolor delante de la rodilla, alrededor de la rótula o detrás de ella.

Otras sienten crujidos, roce, presión, rigidez o incomodidad al flexionar la pierna.

También puede haber sensación de debilidad, inseguridad o miedo a que la rodilla falle durante el movimiento.

El problema es que, al principio, estos síntomas pueden parecer manejables.

Descansas un poco, bajas la intensidad, tomas algún analgésico, evitas ciertos ejercicios y sigues.

Pero si la causa no se trabaja, la molestia puede volver una y otra vez.

Y cuando el dolor empieza a condicionar tu deporte, tu entrenamiento o tu día a día, ya no se trata solo de una rodilla.

Se trata de perder tiempo haciendo lo que amas.

Dolor al subir escaleras, correr o hacer sentadillas

Uno de los síntomas más típicos de la condromalacia patelar es el dolor al subir o bajar escaleras.

También puede aparecer al correr, bajar pendientes, hacer sentadillas, zancadas, saltos o ejercicios que cargan la rodilla en flexión.

Esto ocurre porque esas actividades aumentan la presión entre la rótula y el fémur.

Si la zona ya está irritada o la mecánica no está funcionando bien, el dolor aparece como una señal de alerta.

En deportistas, este síntoma puede ser especialmente frustrante.

Tal vez puedes caminar normal, pero apenas intentas correr, entrenar piernas o jugar un partido, la molestia vuelve.

Ese vaivén puede generar mucha inseguridad:

un día te sientes bien, al siguiente dudas si deberías exigirte.

Ahí es donde el tratamiento debe ir más allá de “bajar el dolor”.

También debe ayudarte a recuperar confianza en el movimiento.

Crujidos, roce, rigidez o sensación de bloqueo en la rodilla

Otra señal frecuente es la sensación de crujido o roce dentro de la rodilla.

Algunas personas lo sienten como arenilla, fricción o pequeños chasquidos al flexionar y extender la pierna.

No todo crujido significa lesión grave.

Hay rodillas que suenan sin dolor y no representan un problema.

Pero cuando el sonido viene acompañado de dolor, inflamación, rigidez o pérdida de confianza, sí conviene evaluarlo.

La sensación de bloqueo o limitación también puede aparecer, sobre todo después de entrenar o al levantarte tras un periodo de reposo.

Esto puede hacer que movimientos simples se sientan incómodos:

agacharte, subir al auto, levantarte de una silla o caminar después de estar sentado.

El típico dolor después de estar sentado mucho tiempo

Muchas personas con condromalacia patelar sienten dolor o rigidez después de estar sentadas durante bastante tiempo, especialmente si las rodillas permanecen flexionadas.

A esto a veces se le llama “signo del cine”, porque puede aparecer tras estar sentado en una butaca durante una película.

La molestia suele mejorar al estirar la pierna o caminar un poco, pero puede volver si la rodilla sigue sometida a carga o si no se corrige la causa del problema.

Este síntoma es importante porque demuestra que la condromalacia patelar no afecta solo al deporte.

También puede meterse en tu rutina diaria: trabajar sentado, manejar, estudiar, viajar o levantarte después de una reunión larga.

Causas frecuentes: por qué aparece la condromalacia patelar

La condromalacia patelar no suele aparecer por una sola razón.

En la mayoría de casos, es el resultado de varios factores que se acumulan:

carga deportiva, técnica, fuerza, movilidad, recuperación, alineación y hábitos de movimiento.

Por eso dos personas con el mismo diagnóstico pueden necesitar abordajes distintos.

Una puede tener exceso de carga por entrenar demasiado.

Otra puede tener debilidad en ciertos grupos musculares.

Otra puede estar compensando por una lesión previa.

Otra puede tener dolor porque volvió demasiado rápido al deporte después de un periodo de descanso.

Por eso repetimos algo importante:

no se trata de aplicar una técnica por aplicar.

Primero hay que revisar el caso. Primero hay que entender qué está limitando tu rodilla.

Después se decide cómo trabajar.

Sobrecarga deportiva y movimientos repetidos

La sobrecarga es una de las causas más frecuentes en personas activas.

Correr muchos kilómetros, aumentar la intensidad demasiado rápido, entrenar piernas sin una recuperación adecuada o repetir movimientos de impacto puede irritar la zona femoropatelar.

También puede pasar si cambias de superficie, zapatillas, técnica, volumen o rutina de entrenamiento de forma brusca.

Tu cuerpo puede adaptarse a muchas cosas, pero necesita tiempo.

Cuando la carga supera tu capacidad actual, el dolor puede aparecer.

En QiSport lo vemos desde una perspectiva muy práctica:

cada día lesionado es un día que te aleja de tus metas.

Por eso el objetivo no es frenarte sin sentido, sino ayudarte a recuperar mejor para que vuelvas a lo que importa: tu deporte.

Alineación, debilidad muscular y biomecánica de la rodilla

La rodilla no trabaja sola.

Depende de la cadera, el tobillo, el pie, el cuádriceps, los glúteos, la movilidad y la coordinación general del movimiento.

Si hay debilidad muscular, falta de control o una mecánica deficiente, la rótula puede recibir más presión de la que debería.

Eso no significa que tu cuerpo esté “mal hecho”.

Significa que hay patrones que se pueden evaluar y mejorar.

Por ejemplo, una mala gestión de la carga al caer de un salto, una rodilla que se va hacia adentro al hacer sentadillas o una falta de fuerza en la cadera pueden influir en cómo se comporta la rótula.

Aquí es donde la recuperación debe tener una mirada global.

No basta con preguntarse “¿dónde duele?”. También hay que preguntar “¿por qué duele ahí?” y “¿qué necesita tu cuerpo para volver a moverse mejor?”.

Traumatismos, técnica de entrenamiento y falta de recuperación

Un golpe directo en la rodilla, una caída, una torcedura o una lesión previa también pueden desencadenar molestias en la zona patelar.

A veces el dolor empieza después de un evento claro.

Otras veces aparece de forma progresiva, sin un momento exacto.

La técnica de entrenamiento también importa.

No es lo mismo hacer sentadillas con buen control que hacerlas compensando por dolor, fatiga o falta de movilidad.

No es lo mismo correr con una progresión adecuada que volver a correr fuerte después de semanas parado.

La falta de recuperación es otro factor silencioso. Dormir poco, entrenar cansado, no respetar descansos o acumular estrés físico puede hacer que el cuerpo tolere peor la carga.

Por eso, cuando trabajamos la condromalacia patelar, no pensamos solo en apagar el dolor del día.

Pensamos en ayudarte a recuperar una rodilla más funcional para tu vida deportiva real.

¿Puedo entrenar con condromalacia patelar?

Depende.

Esta es una de las preguntas más frecuentes y también una de las más importantes.

La respuesta no debería ser automática.

Algunas personas pueden seguir entrenando con ajustes:

bajando impacto, reduciendo volumen, modificando ejercicios o evitando ciertos movimientos temporalmente.

Otras necesitan parar algunos gestos específicos porque el dolor está irritando demasiado la rodilla.

La clave está en no entrenar “a ciegas”.

Si cada sesión empeora el dolor, si la molestia dura más de 24 o 48 horas, si sientes inseguridad, inflamación o pérdida de fuerza, seguir igual probablemente no sea la mejor idea.

Pero tampoco significa que debas abandonar tu deporte.

Muchas veces se trata de encontrar una ruta inteligente para volver:

controlar síntomas, mejorar movilidad, trabajar fuerza, ajustar cargas y recuperar confianza paso a paso.

Cuándo bajar la intensidad y cuándo parar

Conviene bajar la intensidad si el dolor aparece durante el entrenamiento, aumenta con cada serie o se mantiene después.

También si notas que estás cambiando tu forma de moverte para evitar la molestia.

Debes parar y buscar evaluación si el dolor es fuerte, hay inflamación importante, sensación de bloqueo, inestabilidad o si la rodilla no te permite caminar, subir escaleras o realizar actividades básicas con normalidad.

El error común es esperar demasiado.

Muchas personas siguen entrenando porque “todavía se puede aguantar”.

Pero aguantar no siempre es avanzar. A veces es acumular más irritación y alargar la recuperación.

En QiSport trabajamos para que vuelvas a exigirte sin miedo, pero con una base más sólida.

No se trata de prohibirte moverte; se trata de que tu cuerpo vuelva a responder cuando lo necesitas.

Qué señales indican que necesitas una evaluación profesional

Busca una evaluación si tienes dolor recurrente en la parte delantera de la rodilla, si te duele al subir o bajar escaleras, si correr te genera molestias, si los crujidos vienen con dolor o si ya probaste reposo y el problema vuelve.

También conviene evaluarte si sientes que la rodilla te limita mentalmente.

Ese punto es muy importante en deportistas.

No es solo el dolor físico; es la duda antes de acelerar, saltar, patear, competir o hacer una repetición pesada.

Cuando pierdes confianza en tu cuerpo, empiezas a moverte diferente.

Y cuando te mueves diferente, puedes sobrecargar otras zonas.

Cómo volver progresivamente a correr, saltar o competir

Volver al deporte debe ser progresivo.

Primero necesitas bajar la irritación y recuperar movilidad. Luego mejorar la tolerancia a la carga.

Después trabajar fuerza, control y gestos específicos de tu disciplina.

No es lo mismo volver a trotar suave que volver a jugar un partido completo.

No es lo mismo hacer bicicleta que correr series.

No es lo mismo entrenar en gimnasio que competir con cambios de dirección, saltos y contacto.

Por eso el retorno debe respetar tu deporte, tus objetivos y tu punto de partida.

Tu regreso a la cancha, a la pista o al gimnasio no debería depender de la suerte.

Debería construirse con un plan.

Tratamiento para condromalacia patelar: bajar el dolor no es suficiente

Cuando alguien busca tratamiento para condromalacia patelar, normalmente quiere una cosa inmediata:

que deje de doler.

Y eso es totalmente entendible.

El dolor desgasta, limita y frustra.

Pero si solo bajas el dolor y no trabajas lo que lo está provocando, el problema puede volver.

Por eso el tratamiento debe tener una visión más completa:

aliviar molestias, mejorar movilidad, apoyar la recuperación funcional y ayudarte a volver a entrenar con más confianza.

La condromalacia patelar puede requerir ajustes en actividad física, ejercicios específicos, manejo de cargas y apoyo terapéutico.

En QiSport sumamos una mirada desde la acupuntura deportiva y técnicas complementarias para trabajar según lo que tu cuerpo necesita.

El objetivo real: moverte mejor y recuperar confianza

El objetivo no es solo que la rodilla duela menos al salir de sesión.

Eso importa, claro.

Pero también importa que puedas moverte mejor, subir escaleras con menos miedo, entrenar con más seguridad y sentir que tu cuerpo vuelve a estar de tu lado.

Cuando el dolor lleva semanas o meses, muchas personas empiezan a desconfiar de su rodilla.

Hacen menos, se cuidan de más o evitan movimientos que antes eran normales.

Esa pérdida de confianza también se trabaja.

Por eso en QiSport hablamos mucho de recuperación real:

no como promesa mágica, sino como un proceso donde tu cuerpo recibe el estímulo adecuado, en el momento adecuado, con un plan que tiene sentido para ti.

Por qué cada caso necesita una evaluación personalizada

No todos los casos de condromalacia patelar se tratan igual.

Una persona que corre maratones no necesita lo mismo que alguien que juega fútbol, entrena fuerza, hace crossfit o solo quiere subir escaleras sin dolor.

Por eso antes de trabajar, revisamos tu caso.

Queremos saber cuándo duele, cómo empezó, qué movimientos lo empeoran, qué has probado, qué deporte haces, qué objetivo tienes y qué necesitas recuperar.

Después te explicamos qué vamos a trabajar.

Esto es clave.

Cuando entiendes tu proceso, dejas de sentir que estás probando cosas al azar. Empiezas a tener dirección.

Qué papel tienen la fuerza, la movilidad y la técnica

La fuerza y la movilidad suelen ser parte importante del proceso.

Aunque en QiSport trabajamos desde técnicas como acupuntura deportiva, electroacupuntura, moxibustión y magnetoterapia, también entendemos que la rodilla necesita integrarse al movimiento real.

Si tu musculatura no acompaña, si la carga no está bien dosificada o si tu técnica te sigue generando irritación, el dolor puede volver.

Por eso conviene ver el tratamiento como parte de una estrategia más amplia.

El cuerpo no se recupera solo porque dejas de moverte.

Muchas veces se recupera mejor cuando recibe el estímulo correcto, con progresión y sin forzar de más.

Acupuntura deportiva para condromalacia patelar en Miraflores, Lima

La acupuntura deportiva para condromalacia patelar puede ser una herramienta útil dentro de un abordaje enfocado en dolor, movilidad y recuperación funcional.

En QiSport, en Miraflores, Lima, la usamos con una mirada orientada al rendimiento deportivo.

No atendemos como si todos los casos fueran iguales.

No se trata de poner agujas y listo.

Primero escuchamos tu historia, revisamos tu caso y definimos qué técnicas pueden tener más sentido para tu situación.

Nuestro enfoque está pensado para personas que quieren volver a hacer lo que aman:

correr, entrenar, competir, jugar, levantar peso o simplemente moverse sin esa sensación constante de límite.

Cómo trabajamos la condromalacia patelar en QiSport

En QiSport trabajamos la condromalacia patelar en sesiones de 50 minutos.

Durante ese tiempo, no buscamos hacer una terapia rápida ni genérica.

Buscamos entender qué necesita tu cuerpo y aplicar una combinación de técnicas según tu caso.

El tratamiento puede enfocarse en aliviar dolor, reducir tensión, mejorar la respuesta de los tejidos, apoyar la movilidad y ayudarte a sentir más confianza al moverte.

Cada sesión es un paso más cerca de volver a donde quieres estar:

la cancha, la pista, el gimnasio, la ruta o ese objetivo personal que parecía cada vez más lejos por culpa del dolor.

Acupuntura deportiva, electroacupuntura, moxibustión y magnetoterapia

Según tu evaluación, podemos combinar distintas técnicas:

Acupuntura deportiva: se utiliza para trabajar puntos específicos relacionados con dolor, tensión muscular y respuesta funcional del cuerpo.

Electroacupuntura: combina acupuntura con estimulación eléctrica suave, buscando potenciar el estímulo terapéutico en zonas determinadas.

Moxibustión: aplica calor terapéutico en puntos concretos, lo que puede ayudar a relajar tejidos y acompañar el proceso de recuperación.

Magnetoterapia: se usa como técnica complementaria dentro de la sesión, según las necesidades de cada caso.

La combinación no es automática.

No todo el mundo necesita lo mismo.

Esa es la diferencia entre aplicar técnicas al azar y construir una sesión pensada para tu rodilla, tu dolor y tus objetivos deportivos.

Qué puedes esperar en una sesión de 50 minutos

En una sesión para condromalacia patelar en QiSport, primero revisamos tu caso.

Queremos entender tu dolor, tu actividad, tus limitaciones y tu objetivo.

Luego te explicamos qué vamos a trabajar y por qué.

Después aplicamos las técnicas seleccionadas según tu situación.

La idea es que sientas que hay un plan, no una intervención improvisada.

Buscamos que salgas con mayor claridad sobre tu proceso y, cuando tu cuerpo responde bien, con una sensación de alivio o mejor movilidad desde las primeras sesiones.

No prometemos resultados idénticos para todos, porque cada cuerpo y cada lesión tienen su propio contexto.

Pero sí trabajamos con un objetivo claro:

ayudarte a volver a entrenar sin que el dolor dirija tus decisiones.

Cuándo buscar ayuda si el dolor de rodilla no te deja entrenar

Hay dolores que aparecen una vez y desaparecen.

Pero si el dolor de rodilla se repite, limita tu entrenamiento o te hace cambiar tu forma de moverte, es momento de prestarle atención.

La condromalacia patelar puede volverse más frustrante cuando intentas resolverla solo con descanso.

Descansas, mejora. Vuelves a entrenar, duele otra vez. Repites el ciclo.

Y cada vuelta te hace confiar menos en tu rodilla.

Buscar ayuda no significa que estés peor.

Significa que quieres dejar de adivinar y empezar a trabajar con dirección.

Si el dolor se repite cada vez que corres o subes escaleras

Si cada vez que corres, haces sentadillas, subes escaleras o bajas pendientes aparece el mismo dolor, tu cuerpo está repitiendo un patrón.

Tal vez la carga es demasiada.

Tal vez la rodilla no está tolerando ciertos movimientos.

Tal vez hay tensión, debilidad o mala gestión del esfuerzo.

Lo importante es no normalizarlo.

El dolor repetido no debería ser parte obligatoria de entrenar.

Si ya probaste reposo, analgésicos o ejercicios y sigues igual

Muchas personas llegan después de probar varias cosas:

reposo, hielo, analgésicos, videos de ejercicios, rodilleras o bajar el entrenamiento por unas semanas.

A veces eso ayuda un poco.

Pero si el dolor vuelve, necesitas mirar el problema con más detalle.

En QiSport no buscamos solo tapar síntomas.

Buscamos trabajar lo que puede estar sosteniendo el dolor, siempre desde una evaluación personalizada y con técnicas adaptadas a tu cuerpo.

Si quieres volver a la cancha sin miedo a recaer

Este punto es clave: no basta con volver. Quieres volver con confianza.

Quieres correr sin estar pensando en la rodilla a cada paso.

Quieres competir sin miedo a lesionarte a mitad del partido.

Quieres entrenar mañana sin ese dolor que lleva semanas frenándote.

Esa confianza se recupera cuando sientes que tu cuerpo vuelve a responder.

Y para eso necesitas un abordaje que no trate tu rodilla como un caso más, sino como parte de tu vida deportiva.

Tu rodilla no debería frenar tus ambiciones deportivas

La condromalacia patelar puede limitar mucho más que la rodilla.

Puede quitarte confianza, tiempo de entrenamiento, ritmo competitivo y ganas de moverte como antes.

Pero no tienes por qué resignarte a vivir evitando escaleras, carreras, sentadillas o partidos.

Entender qué está pasando es el primer paso.

El segundo es trabajar el dolor con un enfoque personalizado, serio y orientado a tu regreso al movimiento.

En QiSport, en Miraflores, Lima, trabajamos para que tu cuerpo no sea el límite de tus ambiciones deportivas.

Revisamos tu caso, te explicamos qué vamos a trabajar y usamos técnicas como acupuntura deportiva, electroacupuntura, moxibustión y magnetoterapia según lo que tu cuerpo necesita.

Porque volver a hacer lo que amas sin dolor no es solo una meta física.

También es recuperar la sensación de ser tú mismo en la cancha, en la pista, en el gimnasio o en cualquier lugar donde tu deporte te espere.

Preguntas frecuentes sobre condromalacia patelar

¿La condromalacia patelar se cura?

Depende del caso, del grado de irritación, de la causa y de cómo responde tu cuerpo al tratamiento.

En muchos casos, el dolor puede mejorar con un abordaje adecuado, manejo de cargas, trabajo funcional y técnicas terapéuticas.

Lo importante es no quedarse solo en calmar síntomas, sino entender qué está generando la molestia.

¿Condromalacia patelar y condromalacia rotuliana son lo mismo?

En el lenguaje común, sí suelen usarse como términos equivalentes. “Patelar” y “rotuliana” hacen referencia a la rótula o patela.

También puedes encontrar términos relacionados como condropatía rotuliana o dolor femoropatelar.

¿Qué deporte puedo hacer si tengo condromalacia patelar?

Depende de tu dolor y tolerancia a la carga.

Algunas personas pueden continuar con actividad de bajo impacto mientras ajustan su entrenamiento.

Otras necesitan reducir temporalmente ejercicios que aumentan el dolor, como correr, saltar o hacer sentadillas profundas.

Lo ideal es evaluar tu caso antes de decidir.

¿Puedo correr con condromalacia patelar?

A veces sí, pero no siempre conviene seguir corriendo igual.

Si el dolor aparece durante la carrera, aumenta después o te obliga a cambiar la pisada, necesitas ajustar la carga y revisar qué está pasando. Volver a correr debe ser progresivo.

¿La acupuntura deportiva puede ayudar con el dolor de rodilla?

Si. La acupuntura deportiva puede formar parte de un abordaje para manejar dolor, tensión y movilidad, especialmente cuando se adapta al caso de cada persona.

En QiSport la combinamos, cuando corresponde, con electroacupuntura, moxibustión y magnetoterapia dentro de sesiones personalizadas.

¿Cuánto dura una sesión para condromalacia patelar en QiSport?

Las sesiones duran 50 minutos.

Primero revisamos tu caso, luego te explicamos qué vamos a trabajar y después aplicamos las técnicas que tu cuerpo necesita según la evaluación.

¿Cuántas sesiones necesito para notar mejoría?

Depende de tu caso, del tiempo que llevas con dolor, de tu actividad deportiva y de cómo responde tu cuerpo.

Algunas personas sienten cambios desde la primera sesión, pero el proceso completo puede requerir más trabajo si hay sobrecarga, debilidad, irritación persistente o miedo al movimiento.

¿Entrenas y el dolor ya no es “normal”?

En QiSport evaluamos tu caso en una consulta de 50 minutos y definimos el tratamiento adecuado para que sigas entrenando sin frenar
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